Al igual que les pasó a muchos de sus contemporáneos, los americanos Crimson Glory acariciaron el reconocimiento mundial a finales de los años ochenta con discos tan interesantes como necesarios para entender el desarrollo del metal progresivo casi desde sus propios orígenes.
“Transcendence” y el álbum debut que lleva por título el propio nombre del grupo consiguieron obtener para el quinteto una importante posición inicial equiparable a la de Dream Theater, Queensryche o Fates Warning, que luego, por diferentes razones, no pudo ser sostenida ante el paso del tiempo, relegando a la agrupación a contentarse con un muy honorífico rol secundario apuntalado por una excelsa reputación que los convirtió en una banda de culto.
Aunque parezca imposible, hoy después de veintisiete años desde la publicación de su último trabajo de estudio “Astronomica”, nos llega “Chasing the Hydra” y lo remarcable es que Crimson Glory aún sabe cómo ofrecer una obra de alto calibre que en ningún momento pierde de vista sus raíces musicales pero tampoco se queda estancada en un lejano y glorioso pasado. Desarrollando un Power Metal Progresivo muy contemporáneo, sin caer en los excesos, los intrincados arreglos y complejos formatos instrumentales de los que algunos de sus colegas suelen hacer gala hasta el hartazgo, Crimson Glory prefiere medir con justeza su potencial instrumental y compositivo para que sus temas no pierdan potencia, sutiles matices e intensidad capturando el interés por parte de quien está escuchando su música.
Contando aún en la alineación con algunos de sus componentes originales como Ben Jackson en la guitarra, Jeff Lords en el bajo y Dana Burrel tras la batería, Crimson Glory ha encontrado en el vocalista Travis Wills una muy buena sustitución para suplir a un cantante casi irreemplazable como es el caso del lamentablemente fallecido Midnight.
Un excelente trabajo tras la consola proporciona a “Chasing the Hydra” un sonido claro, nítido y natural que logra que canciones como “Armor Against Fate”, “Angel in my Nightmare”, “Broken Together”, “Beyond the Unknown” y el resto de las composiciones cumplan con las altas expectativas que un disco de Crimson Glory puede generar. Poderoso, intenso, con un carácter renovado, intrincado en su justa dosis y con destellos de genialidad en cada rincón, este álbum marca el regreso de un grupo a veces injustamente olvidado pero es a la vez casi imprescindible para descifrar correctamente la historia del metal progresivo en toda su grandeza.
Javier Izurieta







